Argentina ganó con autoridad, pero dejó dudas en el complemento

marzo 28, 2026

La Selección Argentina cumplió en su primera presentación amistosa y derrotó 2-1 a Mauritania en un colmado estadio La Bombonera. El equipo dirigido por Lionel Scaloni mostró dos caras bien marcadas: una sólida y dominante en el primer tiempo, y otra más apagada en el complemento, incluso con la presencia de Lionel Messi.

Desde el inicio, Argentina impuso condiciones con un control absoluto del balón y una circulación paciente que fue desgastando a un rival replegado. La superioridad se tradujo en el marcador a los 16 minutos, cuando Enzo Fernández capitalizó un centro atrás de Nahuel Molina y definió con precisión para abrir el partido.

El dominio continuó sin sobresaltos y encontró su punto más alto a los 31 minutos, con un verdadero golazo de Nico Paz. El joven mediocampista ejecutó un tiro libre impecable que se coló junto al palo izquierdo, sellando el 2-0 antes del descanso y confirmando el control absoluto del conjunto local.

En ese primer tiempo, el arquero Emiliano Martínez fue prácticamente un espectador, salvo por una intervención clave sobre el cierre para sostener el arco en cero.

El complemento, en cambio, ofreció un desarrollo distinto. Con el ingreso de Messi, quien arrancó desde el banco, y otros cambios que modificaron la estructura, Argentina perdió fluidez y profundidad. Si bien continuó manejando la pelota, le costó generar situaciones claras y el ritmo del partido cayó notablemente.

La mejor ocasión del segundo tiempo fue precisamente del capitán, que tras una buena combinación ofensiva sacó un zurdazo que se desvió y terminó en córner. Sin embargo, esa jugada fue más una excepción que una constante en un tramo donde el equipo no logró sostener la intensidad mostrada en la primera mitad.

Incluso, Mauritania encontró algunos espacios y obligó a intervenir en varias oportunidades a “Dibu” Martínez, quien respondió con solvencia ante intentos de media distancia y jugadas aisladas que encendieron alguna alarma en la defensa argentina.

Con el correr de los minutos, el encuentro se fue diluyendo. Argentina retomó el control en el tramo final, pero sin profundidad ni ambición ofensiva para ampliar la ventaja. Y cuando todo se terminaba, Mauritania logró descontar sobre el final con un tanto de Lefort tras una pelota detenida.

El balance deja sensaciones mixtas: una primera mitad que ratificó la jerarquía del campeón del mundo y un segundo tiempo que dejó dudas en cuanto a la capacidad de sostener el nivel. Aun así, el triunfo sirve para seguir ajustando piezas y mantener la confianza en un equipo que, incluso en versión discreta, sigue marcando diferencias.

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