Productores ganaderos de la zona de Ituzaingó vienen manifestando reiteradas quejas por una práctica ilegal que se repite en distintos establecimientos rurales: el ingreso sin autorización de personas que buscan “miñoca”, una lombriz utilizada como carnada para pesca.
Según indicaron, esta actividad genera serias consecuencias en los campos, que terminan prácticamente inutilizados debido a la gran cantidad de pozos que se realizan para la extracción. A esta situación se suma un agravante aún más preocupante: en algunos casos, los intrusos provocan incendios con el fin de despejar la vegetación y facilitar el trabajo.
Ante este escenario, personal de la Policía Rural y Ecológica de Ituzaingó intervino en uno de estos hechos y logró demorar a cinco hombres mayores de edad que se encontraban llevando adelante esta actividad de manera ilegal dentro de un establecimiento privado.
El daño ocasionado no solo impacta directamente en la producción ganadera, sino que también representa un serio riesgo. Los pozos quedan como verdaderas trampas tanto para personas como para animales, y en reiteradas ocasiones el ganado resulta lesionado, debiendo incluso ser sacrificado.
Desde el sector productivo remarcan que trabajar es legítimo, pero advierten que ingresar a propiedades privadas sin autorización y provocar este tipo de destrozos constituye un delito, por lo que solicitan mayores controles y sanciones para evitar que estos hechos continúen repitiéndose.




