Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, fue indagado este martes por el Juzgado Federal N°2 de Morón luego de haber sido extraditado desde Perú. El imputado, señalado como integrante de una banda narco con base en el Bajo Flores, negó haber participado en el triple crimen de Florencio Varela, en el que fueron asesinadas Morena Verdi, Lara Gutiérrez y Brenda del Castillo.
La audiencia se realizó de manera virtual, a través de Zoom, desde el penal de Marcos Paz, donde permanece detenido desde su llegada al país. Valverde contó con la asistencia de un abogado particular que se sumó a la causa horas antes de la indagatoria. Si bien aceptó declarar, se limitó a rechazar las acusaciones en su contra.
La investigación lo ubica como presunto coautor de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada y homicidio criminis causa, con agravantes de alevosía, ensañamiento y violencia de género, figuras que contemplan la pena de prisión perpetua. Según los investigadores, existen testimonios que lo sitúan en la escena del crimen, entre ellos el de otra imputada y el de un testigo de identidad reservada.
Además, se lo vincula con reuniones previas junto a las víctimas y otros sospechosos, así como con elementos hallados en un domicilio de Isidro Casanova, donde se secuestraron prendas con manchas de sangre y un arma calibre .40.
La causa también traza su presunta conexión con la estructura narco del Bajo Flores. De acuerdo con declaraciones incorporadas al expediente, “Pequeño J” habría cumplido un rol como proveedor dentro de la cadena de distribución de drogas sintéticas y mantenía vínculos con otros integrantes de la organización, algunos de los cuales permanecen prófugos.
La extradición fue concretada tras un operativo de Interpol que permitió localizarlo en Lima. Un equipo especializado viajó para su traslado en un vuelo de la Fuerza Aérea Argentina, en el que también fueron trasladados otros detenidos desde Paraguay. Fuentes del caso indicaron que el uso de un avión militar respondió a criterios logísticos y de reducción de costos.
Durante el traslado, el acusado se mostró tranquilo y no presentó resistencia. Según consta en la causa, su apodo reflejaría un rango intermedio dentro de la organización criminal, por encima de los vendedores minoristas y por debajo de los niveles jerárquicos superiores.




