Barcelona, 6 jul (EFE).- El portavoz de Comuns, Gerardo Pisarello, ha pedido este lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no utilice el debate sobre los Presupuestos Generales del Estado como «cortina de humo» para postergar medidas en vivienda y otros asuntos sociales.
Así lo ha dicho en rueda de prensa desde la sede de Comuns, después de que el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, haya dicho que confía en aprobar los Presupuestos Generales del Estado tras tres años prorrogados, con el propósito de presentarlos «a la vuelta del verano».
Los comunes no son contrarios a abordar el debate sobre los presupuestos, pero piden a los socialistas que no lo conviertan en una «estrategia publicitaria» que bloquee otras medidas sociales.
Teniendo en cuenta que el PSOE «está en un momento muy crítico» por la «pérdida de reputación por los casos de corrupción abiertos», Pisarello teme que Sánchez utilice el debate presupuestario como «cortina de humo» para desviar la atención y no priorice «medidas urgentes» como la prórroga de los alquileres, la regulación de los alquileres de temporada, las inversiones en transporte público y sanidad, la nueva financiación o la derogación de la ley mordaza.
Por ello, defiende ejercer «presión» sobre el PSOE para que no se olvide de estas «prioridades» de carácter social, porque según Pisarello «la respuesta más eficaz» frente al avance de la ultraderecha es «adoptar medidas que impliquen una mejora en las condiciones materiales» de la población.
Idéntica presión hay que ejercer, en su opinión, sobre el Govern de Salvador Illa para que «cumpla» los compromisos adquiridos, ya que, «al PSC, si no se le presiona, no actúa» o «tiene una tendencia a mirar hacia el centroderecha».
Sobre el reciente pacto del PP con Vox en Andalucía, ha comentado que «el mito de un PP moderado» es «una auténtica farsa».
Según Pisarello, «el PP se está dejando arrastrar por Vox allí donde puede, para constituir gobiernos que se autodenominan de preferencia nacional», pero que en realidad se caracterizan por su «xenofobia, catalanofobia, homofobia y machismo», con «programas neofranquistas». EFE




