El mundo afronta un descenso acelerado de sus reservas de petróleo en medio de una crisis energética marcada por la guerra en Oriente Medio, según advirtió la Agencia Internacional de Energía (AIE) en su informe mensual publicado este miércoles en París. Las reservas globales disminuyeron en 117 millones de barriles en abril, cifra que se suma a la caída de 129 millones de barriles en marzo, después del inicio de la ofensiva israeloestadounidense contra Irán el 28 de febrero.
La AIE alertó que la “rápida contracción de las reservas, en medio de estas perturbaciones continuadas, puede hacer presagiar futuras subidas de precios del crudo”. La oferta mundial de petróleo cayó en 1,8 millones de barriles diarios en abril, situándose en 95,1 millones de barriles diarios, y desde febrero la pérdida total de suministro alcanza los 12,8 millones de barriles diarios.
Restricciones en el estrecho de Ormuz y bloqueos navales
El conflicto ha provocado la práctica clausura del estrecho de Ormuz por parte de Irán, principal vía de tránsito del petróleo y gas natural licuado del Golfo, en respuesta a la ofensiva del 28 de febrero. Paralelamente, Estados Unidos mantiene desde mediados de abril un bloqueo naval a los puertos iraníes, impidiendo la exportación de crudo de la república islámica. Esta doble restricción ha generado escasez e incrementos de precios, forzando a numerosos países a utilizar sus reservas y a implementar medidas de ahorro, especialmente en Asia.
Para enfrentar la emergencia, la AIE anunció en marzo la liberación de 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de sus 32 países miembros, de los cuales ya se movilizaron alrededor de 164 millones. El ritmo de liberación se aceleró en abril y se prevé que continúe en los próximos meses.
Impacto en la demanda y las perspectivas para 2026
El incremento de precios y la incertidumbre sobre el suministro afectan directamente a la demanda global, que la AIE estima se reducirá en 2,4 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026. Según la agencia, la demanda mundial bajará en 420.000 barriles diarios respecto a 2025, situándose en 104 millones de barriles diarios debido al impacto económico de la guerra y el cierre del estrecho de Ormuz. El deterioro más severo se espera en el segundo trimestre, con una caída de 2,45 millones de barriles diarios.
Los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aportarán cerca de 930.000 barriles diarios a esa reducción, mientras que las economías fuera del bloque sumarán alrededor de 1,5 millones. Sectores como el petroquímico y el aeronáutico son de los más afectados, aunque la desaceleración económica y las medidas de ahorro energético amplían el impacto al conjunto del consumo de combustibles.
Caída en la producción, el refinado y las reservas mundiales
La producción global de petróleo continuó retrocediendo en abril, con una baja de 1,8 millones de barriles diarios, hasta 95,1 millones. Desde febrero el retroceso total es de 12,8 millones de barriles diarios. Los países del Golfo, afectados por el cierre de Ormuz, produjeron 14,4 millones de barriles diarios menos que antes de la guerra, aunque parte del déficit fue compensado por un aumento en la producción y exportaciones desde la cuenca atlántica.
La industria de refinación enfrenta también fuertes tensiones: el procesamiento mundial de crudo caerá 4,5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre, hasta 78,7 millones, debido a daños en infraestructuras, restricciones a las exportaciones y escasez de materias primas. Para 2026, el volumen refinado se reducirá en 1,6 millones de barriles diarios en el conjunto del año.
Las reservas terrestres descendieron en 129 millones de barriles en marzo y en 117 millones en abril, mientras que el petróleo almacenado en buques aumentó en 53 millones de barriles. La volatilidad en los mercados fue notable: el crudo North Sea Dated registró oscilaciones cercanas a 50 dólares por barril en abril y el precio medio mensual subió 16,5 dólares, hasta 120,36 dólares por barril. Los diferenciales temporales en los futuros de Brent y WTI cerraron el mes en torno a 5 dólares por barril, y la prima del North Sea Dated frente al ICE Brent cayó de un récord de 35 dólares en abril a 3 dólares a comienzos de mayo, según la Agencia Internacional de Energía.




